No estaría mal tener memoria de pez.
Porque no. No estamos
cansados, estamos tristes. No hemos dormido poco, nos hemos pasado toda la
noche llorando. No estamos aburridos, estamos a punto de derrumbarnos. No
tenemos frio, simplemente temblamos, porque estamos rotos en mil pedazos y nos
abrazamos a nosotros mismos para mantener unidos esos pedazos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario